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Startups: una forma de impulsar tus ideas

Google, Facebook, Instagram o Twitter son ejemplos de grandes empresas que han empezado siendo startups.

Por definición temporal, las startups o compañías emergentes son aquellas empresas de nueva creación con grandes expectativas de crecimiento que, por lo general, comienzan con una idea de negocio creativo que les permite diferenciarse de lo conocido en el mercado. Son proyectos asociados a la innovación y que se les identifica por apoyarse en las tecnologías y en internet.

Cuatro ideas fundamentales desarrollan el concepto de startup:

  • Uso de plataformas tecnológicas y de internet
  • Innovación y ejecución
  • Arranque con costos mínimos y masificación de ventas
  • Crecimiento exponencial

En primer lugar destaca de las startups el importante uso que hacen de la tecnología y de internet. Aunque no todas las startups se apoyan en la tecnología ni todas las empresas tecnológicas son startups, es cierto que las que han obtenido un mayor éxito son compañías tecnológicas y compañías que operan en internet, pues al final internet sostiene un importante peso del mercado global y es internet el medio que, consiguiendo llegar a un significativo número de consumidores, es destacablemente más económico que otros medios.

No obstante lo que define una startup no es el uso de la tecnología sino la innovación. La clave de las startups radica en la propia finalidad de la empresa, que busca el desarrollo de productos y/o servicios muy deseados por el mercado y que, al mismo tiempo, sean innovadores. No obstante una idea “per se” no tiene ningún valor si no conlleva una excelente ejecución de la misma, por lo que deberemos prestar especial atención en el desarrollo de la idea.

Por otro lado es distintivo de este tipo de negocios su forma económica de arrancar o emerger, pues la mayoría no utilizan las fuentes tradicionales de financiación como son los Bancos, sino que se nutren de Venture Capital, Business Angels o Crowd Funding, esto es, capital aportado por inversores privados e individuos particulares. Es asimismo característico de las startups, aunque no necesario, que las inversiones no sean muy elevadas, sino que buscan pequeñas aportaciones de un buen número de inversores.

Para alcanzar la masificación de las ventas, que es otro de sus propósitos, utilizan todas las plataformas tecnológicas que tenemos a nuestra disposición: soportes informáticos, páginas web, blogs, redes sociales y demás plataformas de precio muy reducido y orientadas a llegar a un público global.

Por último es una clave definitiva del éxito su sistema de crecimiento, pues aun emergiendo con costos mínimos, el propósito es crecer de forma exponencial y lo más rápido posible.

En definitiva, lo determinante para que una startup alcance el éxito deseado radica en la potencia de su idea innovadora, que cubra las expectativas del mercado, y fundamental, la ejecución de la idea. En definitiva,  es debido a la gran innovación y ejecución del proyecto que las startups consiguen inversores, y es gracias al Venture Capital, Business Angels y Crowd Funding que las startups arrancan, normalmente, con bajos costes. Por último, es debido a su forma de publicitarse y darse a conocer que gozan de esta potencialidad, masificación de ventas y crecimiento exponencial.

 

Finalmente, una vez alcanzado el éxito deseado, la startup pasará a convertirse en una empresa con una sólida estructura societaria.

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