En países como Irlanda o Portugal los profesionales farmacéuticos tienen atribuida la competencia de vacunar a la población, ¿cuál es la situación en nuestro país?
Conforme a la ley de ordenación de profesiones sanitarias corresponde a los profesionales de la enfermería, previa prescripción médica de forma oficial, de acuerdo al RD de prescripción enfermera, el acto de administrar las vacunas, pero cierto es, que desde hace unos años el Ministerio de sanidad se plantea que las vacunas puedan ser administradas en las oficinas de farmacia, por los profesionales farmacéuticos. Ahora bien, se nos plantean varias preguntas, ¿Pueden los farmacéuticos asumir este cargo? ¿Conviene autorizar a los profesionales de farmacia para esta tarea?
Como hemos comentado al principio del artículo, la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, de carácter estatal, es la encargada de determinar las competencias y los ámbitos de actuación de los profesionales de la sanidad, ello quiere decir, que las CCAA no tienen potestad para modificar los parámetros de actividad de los profesionales sanitarios.
Enfermeras y médicos se oponen a la posibilidad de que se administren vacunas en las farmacias, por una parte alegan que a nivel autonómico es imposible modificar las funciones de los profesionales sanitarios, ya que es una decisión estatal y por otra parte, precisan que de ser introducida esta novedad por el Estado ésta sería contraria a las bases legales.
Además del marco legal, los profesionales de la medicina y de la enfermería del ámbito público se oponen al proyecto, ya que consideran que el cambio de lugar de administración de las vacunas incluidas en la financiación de la sanidad pública supondría la privatización de la actividad, si estas fueran administradas en las oficinas de farmacia.
Por último, en relación a la seguridad del paciente el Secretario General de la Organización Médica Colegial, el Sr. Juan Manuel Garrote, advierte que no es lo mismo vacunar dentro de un centro de salud, donde la clínica cuenta con un equipo sanitario para las posibles reacciones que pueda sufrir el paciente, que en una oficina de farmacia.
El debate está abierto, ¿Qué opinan Vds. sobre el traspaso o adquisición de nuevas competencias a los profesionales de farmacia, creen que sería un proyecto positivo que contribuiría a la mejora de la práctica asistencial o por el contrario consideran que sería un detrimento al derecho a la protección de la salud?